La iniciativa de Rentas Justas busca frenar la gentrificación, pero especialistas alertan que, como está redactada, podría quitarle al inquilino la opción de extender su contrato por un año. Y eso no es cualquier cosa: si el casero no ofrece renovar, tocaría buscar dónde caer.
Hoy, el Código Civil de la CDMX permite a la persona arrendataria prorrogar por un año más su contrato, siempre que esté al corriente con la renta. La propuesta que presentó la jefa de Gobierno, Clara Brugada, ante el Congreso establece una duración mínima de un año, pero no menciona expresamente esa prórroga.
“Es una medida regresiva”, advirtió el abogado Arturo Aparicio. La especialista Carla Escoffié también pidió corregir la redacción para evitar que se reduzca la protección vigente. Integrantes del Frente Antigentrificación señalaron que la iniciativa dejaría la renovación en manos del arrendador.
Y hay otro detalle que puede pegar en el bolsillo: la propuesta permitiría solicitar autorización para subir la renta por encima de la inflación si el propietario acredita mejoras sustantivas en el inmueble y obtiene el visto bueno de la Defensoría Inquilinaria.
La iniciativa sigue en consulta mediante Parlamento Abierto. Por ahora, especialistas piden ajustar el texto antes de que avance: porque de “renta justa” a quedarse sin renovación o pagar más, hay una diferencia que el inquilino podría resentir.
