A los trabajadores del IMSS ya se les acabó la paciencia. Mientras desde arriba hablan de trámites y tecnología, en los hospitales la cosa está color de hormiga: faltan médicos, enfermeras, medicamentos, jeringas y hasta guantes.
“ A veces me parece que nos habla como si fuéramos tontos”, reclamó Rafael Soto Cruz, enfermero y vocero de la disidencia. Y es que, según dijo, quienes están en la chamba diaria saben bien que el problema no se arregla con una aplicación ni con puro rollo.
Por eso, este miércoles los trabajadores marcharán del Centro Médico Nacional Siglo XXI rumbo a Palacio Nacional. La cita es a las 15:00 horas: quieren que Claudia Sheinbaum les dé la cara y escuche lo que pasa en los hospitales.
Soto Cruz contó que intentaron entregar un documento y dar una conferencia, pero se toparon con vallas y elementos de seguridad. Así que decidieron llevar su reclamo hasta Palacio. “De plano, parece que ni nos ve ni nos escucha”, dijo.
El enfermero reconoció que hace falta modernizar al Instituto, pero soltó que también se necesita lana para atender a los pacientes. “Lo que necesitamos es el doble de presupuesto”, afirmó.
Y sobre la huelga, la disidencia dijo que no va por ahí: aseguran que no quieren dejar a los pacientes sin atención. “Un solo minuto no hemos parado en ningún hospital”, sostuvo Soto Cruz, quien también denunció que algunos delegados sindicales andan metiendo miedo con el cuento de que el IMSS podría desaparecer y que una huelga dejaría a los trabajadores sin sueldo.
La exigencia, resumió, es que se atienda la bronca de fondo: más personal, más insumos y presupuesto suficiente. Porque con puro discurso, en la clínica no se llenan los estantes.
